martes, 17 de enero de 2017

El decreto que rebajó o eliminó retenciones de fines de 2015




MINISTERIO DE AGROINDUSTRIA

Decreto 133/2015
Derecho de exportación. Alícuota.
Bs. As., 16/12/2015
VISTO el Expediente N° S05:0077287/2015 del Registro del MINISTERIO DE AGROINDUSTRIA, y

CONSIDERANDO:

Que el ESTADO NACIONAL está decidido a implementar medidas efectivas tendientes a revertir los indicadores negativos de la economía argentina, incluyendo acciones concretas destinadas a superar la crisis agropecuaria y reactivar al sector, eliminando las trabas y restricciones que hoy limitan su capacidad, al tiempo que se favorece el cuidado del capital natural de nuestros suelos.

Que es necesario brindar una solución a la problemática actual de la disminución del área sembrada y de producción de cereales, así como revertir el deterioro que sufren las exportaciones de las economías regionales y el mercado de todas las carnes.

Que el cúmulo de estimaciones existentes arroja una fuerte caída en la superficie sembrada con trigo en la presente campaña 2015/16 respecto de temporadas previas.

Que las últimas estimaciones efectuadas sobre la intención de siembra del maíz para la misma campaña, dan cuenta de una importante proyección de retroceso respecto del ciclo anterior.

Que las economías regionales no escapan a esta situación de crisis existiendo en todas las regiones del país una baja generalizada y sostenida de la producción y de los niveles de exportaciones.

Que en el caso de la soja y sus subproductos, el aumento del área sembrada y la cosecha record de la última temporada, no ha evitado frenar el deterioro de la competitividad y rentabilidad de toda su cadena de valor asociada.

Que el mercado de la carne también atraviesa una de las peores crisis de su historia, evidenciada por la sistemática reducción del plantel ganadero que se observa período tras período, el consecuente cierre de las plantas frigoríficas y una marcada disminución de los volúmenes exportables en situación inversa a lo que sucede en los otros países de la región.

Que en razón de lo expuesto, es necesario adoptar medidas concretas y efectivas para solucionar la grave crisis económica que viven los sectores apuntados, ayudando a los productores y las cadenas de valor asociadas a revertir el deterioro sufrido en el último tiempo, tendiendo a fomentar el desarrollo de la industria exportadora y promover el agregado de valor nacional.

Que luego del colapso económico y social ocurrido en nuestro país en el año 2001, se inició, a partir del año 2002, un proceso de fijación por parte del PODER EJECUTIVO NACIONAL de los denominados derechos de exportación a la venta de distintas mercaderías agropecuarias al exterior.

Que actualmente existe un consenso generalizado de los distintos actores que intervienen de manera directa o relacionada con aquellas actividades, sobre la necesidad de reducir los derechos que gravan las exportaciones, por representar un elemento distorsivo que desalienta la producción.

Que las denominadas retenciones a las exportaciones, en la actualidad no logran cumplir ninguno de los objetivos extra fiscales para las que fueron trazadas, existiendo un marcado deterioro del nivel de crecimiento económico, un sostenido incremento de los precios internos y un preocupante desequilibrio entre el mercado externo e interno.

Que en esa inteligencia, y toda vez que se ven afectadas las economías regionales, el mercado de carnes y los productos agropecuarios y subproductos por la aplicación de estos gravámenes, resulta conveniente y necesario reducir, a partir de la publicación del presente decreto, las alícuotas correspondientes a los derechos de exportación en cuestión.

Que la merma en la recaudación del ESTADO NACIONAL por la aplicación de la presente medida en pos de reactivar los sectores afectados, se verá compensada por el crecimiento en la recaudación de impuestos por el aumento inmediato de la producción que se estima que estará asociada a esta acción de gobierno, dinamizando la actividad económica de las diversas regiones y beneficiando así a las provincias mediante la coparticipación de los tributos.

Que los servicios jurídicos competentes han tomado la intervención que les compete.

Que la presente medida se dicta en uso de las facultades conferidas al PODER EJECUTIVO NACIONAL por el artículo 99, inciso 1 de la CONSTITUCION NACIONAL y por el artículo 755 de la Ley N° 22.415 (Código Aduanero) y sus modificatorias.

Por ello,
EL PRESIDENTE
DE LA NACION ARGENTINA
DECRETA:
Artículo 1° — Fíjase en la alícuota del CERO POR CIENTO (0%) el derecho de exportación de las mercaderías comprendidas en las posiciones arancelarias de los Capítulos 1 a 24 de la NOMENCLATURA COMÚN DEL MERCOSUR (NCM), con excepción de las que se detallan en el Anexo I que forma parte del presente decreto, a las que se aplicarán las alícuotas establecidas en el mismo.
Art. 2° — Fíjase en la alícuota del CERO POR CIENTO (0%) el derecho de exportación de las mercaderías comprendidas en las posiciones arancelarias de los Capítulos 41 a 43 de la NOMENCLATURA COMÚN DEL MERCOSUR (NCM), con excepción de las que se detallan en el Anexo II que forma parte del presente acto, a las que se aplicarán las alícuotas establecidas en el mismo.
Art. 3° — Fíjase en la alícuota del CERO POR CIENTO (0%) el derecho de exportación de las mercaderías comprendidas en las posiciones arancelarias de los Capítulos 44 a 49 de la NOMENCLATURA COMÚN DEL MERCOSUR (NCM), con excepción de las que se detallan en el Anexo III que forma parte de la presente medida, a las que se aplicarán las alícuotas establecidas en el mismo.
Art. 4° — Fíjase en la alícuota del CERO POR CIENTO (0%) el derecho de exportación de las mercaderías comprendidas en las posiciones arancelarias de los Capítulos 50 a 53 de la NOMENCLATURA COMÚN DEL MERCOSUR (NCM), con excepción de las que se detallan en el Anexo IV que forma parte del presente decreto, a las que se aplicarán las alícuotas establecidas en el mismo.
Art. 5° — Derógase toda normativa que se oponga a lo establecido en el presente acto.
Art. 6° — La presente medida comenzará a regir a partir de su publicación en el Boletín Oficial.
Art. 7° — Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese. — MACRI. — Marcos Peña. — Alfonso de Prat Gay. — Ricardo Buryaile.
ANEXO I
ANEXO II
ANEXO III
ANEXO IV
Fecha de publicación 17/12/2015




miércoles, 11 de enero de 2017

Concentración en tambos

En Clarín Rural del 02/01/2017


En 2016 cerraron el 4% de los tambos por las inundaciones y la baja rentabilidad

Son 460 establecimientos lecheros menos, de acuerdo a un informe del Observatorio de la Cadena Láctea. La cifra duplica la tasa promedio de los últimos años. Preocupan las nuevas lluvias.

La tendencia al cierre de tambos se profundizó durante el 2016 por el impacto de las inundaciones y las dificultades financieras que enfrentan los establecimientos lecheros. Un informe del Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA) estima que desaparecieron 460 unidades productivas en la Argentina; es decir, el 4% de los tambos (sobre un total que era de 11.500, a principios del año pasado).
El porcentaje de 2016 duplica el ritmo promedio de los últimos años, que oscilaba en torno al 2%. La mayoría de los establecimientos que desaparecieron son de pequeña escala y no superaban los 2.700 litros diarios, una situación que los dejaba con menos margen económico para manejar situaciones adversas, como las secuelas de las inundaciones del otoño que castigaron a los productores de la cuenca lechera central, que atraviesa el centro de Santa Fe y Córdoba.
En el este de Córdoba, cerca de Las Varillas, Paola Paravarosco tuvo que cerrar un tambo por las constantes inundaciones. “Producíamos 2.500 litros diarios pero en los últimos años el campo siempre estaba anegado y así no se podía producir. Lo mismo les pasa ahora a dos tamberos conocidos de Las Varillas y Alicia, que están evaluando cerrar sus establecimientos”, le contó a Clarín Rural.
Paravarosco no se arrepiente de su decisión porque al menos dejó de perder plata. “En esta zona de Córdoba hay problemas muy graves en el manejo del agua. Nos pasa que el río Segundo y el río Tercero están secos y, en cambio, los campos están inundados. Hasta que no se gestione bien la cuestión hídrica va a ser muy difícil producir leche, carne y hasta hacer agricultura”, insistió.
En esa misma zona, el productor Lucas Marenchino, que pasó de ordeñar 7.000 a menos de 2.000 litros, reconoce que están quebrados y que intentan no vender las vacas porque en este contexto no valen nada.
En Santa Fe hay una zona a la que los productores con ironía llaman “el cuadrilátero de la muerte”, porque también llevan cuatro inundaciones seguidas. El “cuadrilátero” está ubicado entre la rutas 70 y 19, e incluye localidades como San Jerónimo Norte, Santa María Norte, Franck, Pilar, Las Tunas y Humboldt, entre otras.
“La gente está cansada y muy endeudada. Desde el 2015 veníamos trabajando a pérdida y después vinieron las inundaciones del otoño, que nos dejaron agua en los campos hasta agosto. Y ahora, vuelve a llover”, se desespera Liliana Meynet, que gestiona un tambo en San Jerónimo Norte, unos 40 kilómetros al oeste de Santa Fe.
Es un establecimiento que llegó a producir más de 2.500 litros diarios y que ahora no puede pasar de los 1.300 litros. “De vuelta está todo bajo agua, hasta los maíces que íbamos a cosechar dentro de 15 días. Es que en un semana cayeron 200 milímetros”, precisó Meynet.
Si los pronósticos se confirman y sigue lloviendo durante los próximos días, es probable que las pasturas se vuelvan a perder (la alfalfa no aguanta más de una semana con el lote encharcado) y todavía no se picaron los silos de maíz y sorgo, así que no hay reservas.
“El año pasado muchos tambos cerraron porque los productores estaban endeudados y en esa situación financiera les preocupaba tomar nuevos créditos para volver a sembrar, que es vuelve a pasar ahora. Si no nos ayudan va a ser muy difícil seguir”, se sinceró la productora santafesina.

Además, los números no ayudan. Los tamberos reciben 4,50 pesos por cada litro de leche que ordeñan y aseguran que necesitan unos 6 pesos por litro para que el establecimiento sea económicamente viable.
En este sentido, el informe del Observatorio de la Cadena Láctea explica que las tasas de rentabilidad de los productores se encuentran entre neutras o levemente negativas, por lo que el precio de la leche logra cubrir en promedio los denominados costos de mediano plazo, pero no permite retribuir el costo de oportunidad sobre el capital invertido en el proceso productivo.
El estudio además advierte que la producción de leche cayó un 10% durante el 2016. En el 2015, en la Argentina se ordeñaron 11.313 millones de litros de leche, según las estadísticas del Ministerio de Agroindustria. La estimación es que en el 2016 se produjeron unos 10.182 millones de litros, con una pérdida de 1.131 millones de litros de leche, en comparación con el año anterior.
La tendencia al cierre de tambos y a la concentración del negocio lechero lleva más de 30 años. En lo década de los 80´, en el país había unos 30.000 establecimientos lecheros y en la actualidad hay cerca de 11.000 tambos. Pero los problemas para gestionar y manejar los excedentes hídricos agravaron este escenario.

FAA sobre 2016: todo negro

FAA el 20/12/2016

FAA advierte: “Se profundiza un modelo que privilegia la escala y excluye a los pequeños productores”




Por un lado, debemos decir que la suba de costos hizo que aumentaran los precios de los cultivos, pero no sus márgenes. Por el otro, que no hubo medidas efectivas que generen oportunidades para las economías regionales y los pequeños productores, en su inmensa mayoría hoy con ingresos por debajo de un salario mínimo.
Así, a pesar de que se abrieron espacios para el diálogo institucional, la tendencia previa en lo económico se agravó. Y por eso advertimos con preocupación, al cierre de 2016, que el próximo podría ser un año con inversiones a gran escala, pero con más pequeños productores en crisis. Para evitar este escenario, se necesitan cambios urgentes en la matriz productiva, que seguiremos reclamando a las autoridades y representantes legislativos.
La suba de costos tras la quita de retenciones al maíz y la devaluación, trajo problemas a la producción porcina, lechera y avícola. Numerosos chacareros debieron malvender sus cerdos y abandonar la actividad en la primera parte del año. Se perdieron tambos y se enviaron vacas lecheras a faena. Se cerraron criaderos de pollos, con la consecuente pérdida de empleos en los pueblos del interior. 
En 2016, además, no se alcanzaron a recuperar los mercados perdidos en el exterior, ni se abrieron aún las puertas a los nuevos. A pesar de que esto se haya anunciado como prioridad de gobierno, decimos que sin políticas diferenciadas, no seríamos los pequeños productores los actores de esta salida.  En tanto que seguimos convencidos que debe ser prioridad para el Estado fortalecer el mercado interno, que este año se vio muy debilitado por la caída del poder adquisitivo para la mayoría de la población y el ingreso de alimentos importados. 
No podemos obviar que la concentración productiva que soporta nuestro país tiene un fuerte impacto ambiental, que debemos atender. Hay además problemas estructurales que persisten, como la mala infraestructura y los altísimos precios de nuestro país para transportar cargas, así como un sistema tributario de carácter cada vez más regresivo. En este sentido esperamos que los pequeños productores y cooperativas de las Economías Regionales podamos aprovechar las mejoras previstas por el Plan Belgrano y no sólo un puñado de grandes inversores o multinacionales.
Durante este año, se otorgaron beneficios a la minería contaminante y no se definieron políticas para la agricultura familiar. Al tiempo que seguimos siendo víctimas de la distorsión de precios entre el productor y el consumidor. El Plan de Fortalecimiento de Economías Regionales anunciado hace dos meses, depende ahora de la aplicación del Presupuesto 2017 votado por el Congreso Nacional. Además, hubo importación de banana, zanahoria, calabaza, aceituna, manzana y pera, que operó pisando los precios que percibimos los productores primarios.
Se cierra 2016, además, con una llamativa demora en sancionar una nueva Ley de Semillas que proteja nuestros históricos derechos como agricultores. Estas dilaciones son funcionales a los abusivos mecanismos impuestos por la multinacional Monsanto.
Otra  decisión alarmante ha sido el recorte de presupuesto para programas y organismos como INTA y SENASA,  que atenta contra la investigación para el desarrollo nacional, el acceso a la tecnología, el extensionismo y la asistencia técnica, para todo el universo de productores.
La prometida lluvia de inversiones, sin la presencia del Estado poniendo equilibrio y orientando prioridades, solo se traducirá arbitrariamente en una competencia injusta y desleal para los pequeños productores. Hasta aquí, las mismas, solo estuvieron alentadas mediante la flexibilización a la adquisición de tierras por parte de extranjeros y al blanqueo de capitales, con beneficios impuestos que dan más oportunidades a los especuladores que escondieron sus activos.
Por todo esto, advertimos que de no mediar cambios en las políticas públicas, se profundiza un modelo que privilegia la escala, con más volumen pero sin desarrollo, con más producción pero menos productores.

LO QUE DEBERÍAN SER PRIORIDADES EN 2017:
-Sanción de una nueva Ley de Semillas que contemple el derecho al uso propio.
-Reglamentación Agricultura Familiar.
-Fondo Anticíclico para Economías Regionales.
-Nueva Ley de Arrendamientos.
-Precio mínimo sostén en origen.
-Reforma Tributaria progresiva.
-Régimen de Amortización Acelerada.
-Seguro Multiriesgo.







Brasil, decime qué se siente, tener en casa a tu papá...

En Agritotal del 10/01/2017

Estiman que la cosecha de granos en Brasil ascenderá a 215,3 millones de toneladas en la actual campaña
El aumento representó 28,6 millones de toneladas en comparación con lo obtenido en 2015/16 y se debió a un incremento en los rindes de los cultivos y "la recuperación de la influencia negativa de las condiciones climáticas de la última cosecha."

La Compañía Nacional de Abastecimiento de Brasil (Conab) estimó la producción total de granos en 215,3 millones de toneladas para la actual campaña, lo que representó un incremento del 15,3% respecto a lo obtenido el año anterior.
El aumento representó 28,6 millones de toneladas en comparación con lo obtenido en 2015/16 y se debió a un incremento en los rindes de los cultivos y "la recuperación de la influencia negativa de las condiciones climáticas de la última cosecha."
A su vez, se sumaron a 745.600 hectáreas al área agrícola, por lo que la superficie sembrada llegó a 59,1 millones de hectáreas.
Respecto a la soja, la cosecha brasileña alcanzaría las 103,8 millones de toneladas, lo que representaría 8,3 millones de toneladas más que en el ciclo previo, mientras que el área destinada a este cultivo creció 1,6%.
En el caso del maíz, las mejoras en la productividad llegarían a las 2,5 millones de toneladas en comparación con lo obtenido a 2015/16, por lo que la producción total llegaría a las 28,4 millones de toneladas, un 9,9% más a lo cosechado en la campaña anterior.
Por último, el organismo estatal informó que la producción de trigo creció un 21,5% en comparación a la campaña 2015 y llegó a 6,7 millones de toneladas. 


Concentración en vino

En Mitre y el Campo, del 11/01/2017


Alarma por la desaparición de bodegas y la concentración viñatera


En la última década se redujo un 30% la cantidad de viñedos en manos de pequeños productores. En 2016 se registró la peor cosecha en medio siglo
La actividad vitivinícola muestra una marcada tendencia hacia la concentración, con la reducción en los últimos años del 30% de la cantidad de viñedos en manos de pequeños productores y el avance de grandes grupos sobre esas tierras, principalmente en Mendoza y San Juan.
Además, entre 2006 y 2015 desaparecieron en el país al menos 74 bodegas (un promedio de 8 por año), en lo que constituye otro signo de que menos dueños controlan la cadena de elaboración.
Un informe del Observatorio de las Economías Regionales de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi) reveló que en los últimos 20 años aumentó cerca de un 8% la superficie cultivada en el país, pero que la cantidad de viñedos se redujo casi un tercio. El análisis, que interpretó datos sobre las tierras y la distribución de la riqueza en toda la cadena (elaboración, fraccionamiento y venta), concluyó que desde 1994 hasta la actualidad las tierras “se concentraron en una menor cantidad de propietarios”.
Argentina cuenta con 224.000 hectáreas cultivadas con vides, que en el 2016 produjeron cerca de 1.000 millones de litros de vino y, si bien no se redujo la superficie destinada a la vitivinicultura, sí se modificó la es­tructura patrimonial. En 2006, el total de bodegas elaboradoras en el país era de 958 y, nueve años después, en 2015, fue de 884. En ese lapso, Mendoza perdió 62 unidades y San Juan, 41, según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).
“En los últimos años empezó a configurarse un sector más concentrado y menos diverso”, dijo el gerente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas y titular de Coningro, Carlos Iannizzotto.
Con la carga de haber padecido en 2016 la peor cosecha en medio siglo, los pequeños productores resisten como pueden la caída del consumo del vino y la carrera desigual hacia las góndolas de los supermercados, en un contexto de expansión de las grandes bodegas de Mendoza (la provincia cuyana aglutina el 76% de los viñedos de todo el país) y de San Juan (18%).
“Los grandes inversores siempre están detrás de las fincas con problemas de rentabilidad y eso, con el tiempo, va haciendo que cada vez haya más hectáreas plantadas en manos de menos propietarios”, graficó Iannizzotto.
Desde hace una década se profundizó el retroceso del segmento que agrupa a los dueños de menos de 10 hec­táreas (alrededor de 20.000 productores) y que representan el 75% del to­tal, de acuerdo con un relevamiento y consultas realizadas a organismos oficiales, cooperativas, al INV, al Observatorio Vitivinícola Argentino y otros especialistas. Según algunos datos, en 1994 existían casi 210.000 hectáreas cultivadas de vid, que correspondían a cerca de 35.000 viñedos. En promedio, entonces, se contaban 6 hectáreas por viñedo. Dos décadas después, en 2015, las hectáreas aumentaron a 225.581 con 25.049 viñedos, es decir, 9 hectáreas por viñedo.
Números de una crisis
– 74 son las bodegas que desaparecieron entre 2006 y 2015.
– 224.000 son las hectáreas cultivadas con vides en la Argentina.
– 27,7% se redujo la cantidad de viñedos.
– Mendoza: aumentó en más de 15.000 hectáreas las tierras destinadas a vitivinicultura entre 1994 y 2015, pero decreció la cantidad de sus viñedos, que bajó de 19.219 a 16.510.
– San Juan: Mantuvo la cantidad de hectáreas cultivadas, pero pasó de 9.025 a 5.121 viñedos, un 43% menos

Financiarización


MATBA Y ROFEX SE INTERCONECTAN UNIFICANDO LOS FUTUROS ARGENTINOS
06/ene/2017
MATba y ROFEX, mercados de futuros con más de 100 años de historia, interconectarán sus plataformas de negociación y liquidación para que los Agentes y Clientes accedan a todos los futuros y opciones argentinos. El acuerdo de interconexión entre ROFEX y MATba marca un nuevo capítulo en un escenario de consolidación operativa de estas entidades.



El convenio transformará la dinámica de los mercados de derivados locales con un efecto multiplicador. Por un lado, permitirá que los Agentes de ambas instituciones accedan a negociar, compensar y liquidar todos los productos listados por estos mercados de manera unificada, sencilla y transparente. Por otro, ayudará a que tanto ROFEX como MATba continúen alineándose a los estándares internacionales, que son además un claro eje de trabajo planteado por la CNV. Uno de los principios rectores de la Ley del Mercado de Capitales Nro. 26.831 es propender a la creación de un mercado de capitales federalmente integrado; por ello la interconexión es también un objetivo estratégico de la nueva Ley.
La concreción de una plataforma interconectada es una antigua aspiración de ambos mercados y sus participantes, que llevó años de trabajo. El acuerdo además prevé la gestión comercial conjunta para algunos productos, creando una sinergia que redundará en beneficios para los clientes y el mercado en general.
El Mercado a Término de Buenos Aires (MATba), fundado en 1907, es líder en futuros y opciones sobre commodities agrícolas en Latinoamérica.
ROFEX, fundado en 1909, es líder en la negociación de futuros y opciones sobre productos financieros.
En conjunto ROFEX y MATba cuentan con más de 200 Agentes y alto potencial de complementación de productos.




lunes, 2 de enero de 2017

Menos retenciones a la soja

En el Boletín oficial del 02/01/2016



MINISTERIO DE AGROINDUSTRIA

Decreto 1343/2016
Derecho de exportación. Alícuota. Modificación.
Buenos Aires, 30/12/2016
VISTO el Expediente Nº EX-2016-02816482-APN-DDYME#MA del Registro del MINISTERIO DE AGROINDUSTRIA y el Decreto Nº 133 de fecha 16 de diciembre de 2015 y sus modificatorios, y

CONSIDERANDO:

Que mediante el Decreto Nº 133 de fecha 16 de diciembre de 2015 y sus modificatorios, se fijó en la alícuota del CERO POR CIENTO (0%) el derecho de exportación aplicable a las mercaderías comprendidas en las posiciones arancelarias de los Capítulos 1 a 24 y 41 a 53 de la Nomenclatura Común del MERCOSUR (N.C.M.), con excepción de las que se detallan en los Anexos I a IV del citado Decreto Nº 133/15.

Que dicha medida se aprobó con la finalidad de eliminar trabas y restricciones a la plena capacidad de desarrollo de todo el sector, teniendo como meta el aumento de las superficies sembradas, así como el fortalecimiento de la producción de cereales, de las economías regionales y de todos los mercados agropecuarios en general.

Que es menester continuar implementando medidas efectivas concurrentes a la concreción de aquella finalidad, particularmente en el caso de la soja y sus subproductos y que aporten previsibilidad y certidumbre al mercado respecto del modo progresivo en que se irán disminuyendo los derechos de exportación aplicables a dichas mercaderías.

Que ello así, resulta conveniente establecer una reducción gradual de la alícuota del derecho de exportación de las mercaderías comprendidas en el Anexo I del citado Decreto N° 133/15 y sus modificatorios, de un CERO COMA CINCO POR CIENTO (0.5%) mensual, desde el mes de enero de 2018 hasta el mes de diciembre de 2019, inclusive.

Que la Dirección General de Asuntos Jurídicos del MINISTERIO DE AGROINDUSTRIA ha tomado la intervención que le corresponde.

Que la presente medida se dicta en uso de las facultades conferidas al PODER EJECUTIVO NACIONAL por el artículo 99, inciso 1 de la CONSTITUCIÓN NACIONAL y por el artículo 755, apartado 1 del Código Aduanero (Ley N° 22.415 y sus modificaciones).

Por ello,
EL PRESIDENTE
DE LA NACIÓN ARGENTINA
DECRETA:
ARTÍCULO 1º — Redúcese en un CERO COMA CINCO POR CIENTO (0.5%) mensual la alícuota del derecho de exportación aplicable a las mercaderías comprendidas en las posiciones arancelarias de la Nomenclatura Común del MERCOSUR (N.C.M.) detalladas en el Anexo I del Decreto N° 133 de fecha 16 de diciembre de 2015 y sus modificatorios. Dicha reducción operará desde el mes de enero de 2018 y se extenderá hasta el mes de diciembre de 2019, inclusive, debiendo aplicarse a partir del primer día de cada uno de los meses comprendidos en la presente medida.
ARTÍCULO 2º — Comuníquese, publíquese, dése a la DIRECCIÓN NACIONAL DEL REGISTRO OFICIAL y archívese. — MACRI. — Marcos Peña. — Alfonso de Prat Gay. — Ricardo Buryaile.
Fecha de publicación 02/01/2017

Un abogado, a la derecha... ¿se reduce en 0,5 puntos porcentuales, o en un 0,5% la alícuota vigente?
Ahora está en el 30% el arancel. En enero de 2018 ¿baja a 29,5%? ¿o a 30% - 0,05 x 30% = 29,85%??????


DARIO ARANDA en revista LA VACA, del 29/12/2016



Periodismo transgénico



Es uno de los mayores aparatos mediáticos del país. Cuenta con suplementos de diarios, sitios web, programas de radio y televisión, y hasta un canal que transmite 24 horas al día. Son cientos de periodistas que difunden las bondades del modelo agropecuario en base a transgénicos y agroquímicos. Pero las empresas van por más: lanzaron una campaña mediática titulada “el campo hace bien” y buscan mejorar su imagen en las ciudades. La última: Monsanto inauguró programa en la TV Pública.
El conflicto por la resolución 125 (2008), las denuncias y pruebas sobre los efectos nocivos del herbicida glifosato, y los cuestionamientos a los transgénicos, entre otros factores, incrementaron las críticas al agronegocios. Las empresas del sector tomaron nota, y además de mantener (y aumentar) la pauta publicitaria para el conglomerado de medios, iniciaron campañas inter-institucionales.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) es el organismo que debe controlar los agroquímicos (organizaciones de pueblos fumigados, médicos que trabajan con poblaciones afectadas e investigadores de universidades públicas cuestionan al Senasa por su complicidad con las empresas). En mayo pasado realizó una charla para periodistas titulada “Jornada sobre glifosato”. Abordó los “mitos” que hay sobre el herbicida, hizo eje en la “baja toxicidad” y en lo inofensivo que sería si se lo manipulase según lo sugerido por las compañías.
La charla fue organizada junto a Casafe (Cámara de Sanidad y Fertilizantes), conformada por Monsanto, Bayer, Syngenta, Basf, Dupont y una decena de empresas productoras de químicos.
Ni siquiera cuidaron las formas: el taller con periodistas se hizo en la misma sede de las empresa de agroquímicos (Reconquista 611).
“Buenas prácticas agrícolas (BPA)”, es el término utilizado por las empresas para justificar que con determinados cuidados pueden fumigar con agroquímicos hasta diez metros de las viviendas y no afectar la salud de la población. Esa argumentación es muy cuestionada por las organizaciones de pueblos fumigados, especialistas en derecho ambiental y por los propios ingenieros agrónomos, que sindican como irreal a las BPA.
Las grandes empresas del sector conformaron la “Red BPA”. Sobresalen Aapresid y Aacrea (empresarios-productores del agronegocios, hoy dentro del Gobierno y con gran capacidad de lobby), Bolsa de Cereales, CRA, Coninagro, Sociedad Rural, Ministerio de Agroindustria de Nación, Uatre, INTA. Las grandes empresas aparecen camufladas en “cámaras” u ONG: Casafe (Cámara de Sanidad y Fertilizantes) reúne a todas las grandes empresas empresas de agroquímicos: desde Bayer/Monsanto y Syngenta/ChemChina, para abajo. Idéntica situación es la de ASA (Asociación de Semilleras Argentinas), donde dominan las mismas empresas de agroquímicos, y se suman la “nacionales” Don Mario y Bioceres, entre otras. En las ONG sobresale Barbechando (espacio de lobby del agronegocios en el Congreso Nacional) y Fertilizar (impulsan la venta de insumos químicos para el campo).
“El campo hace bien”, fue la campaña mediática que lanzaron. Intentan “acercar el campo a la ciudad”; mejorar su imagen. El domingo 4 de diciembre realizaron su primer maratón, en Palermo, bajo la consiga: “El campo hace bien. Hace bien correr”. Impecables remeras blancas, con las tres letras clave (“BPA”) en color celeste y del lado derecho del pecho; y vivos celestes, verde/amarillos (como pequeñas ramas verticales) del lado izquierdo.
Amplia difusión mediática y dudosa concurrencia (ninguna foto panorámica de los corredores).
El ministro de Agroindustria de Buenos Aires y ex gerente de Monsanto, Leonardo Sarquís, participó del maratón y subió a Twitter una foto, elongando junto a la ex presidenta de Aapresid (y actual funcionaria de Agroindustria de Nación), Beatriz “Pilu” Giraudo. El hashtag fue: “#ElCampoHaceBien”

Suple miento

Clarín publica los sábados el suplemento “Rural”. La Nación sale a la calle con “Campo”. Algunos titulares: “El área de soja certificada crecerá 30 por ciento esta campaña (entrevista a gerente de empresa Syngenta)”. “Se aprobó un nuevo evento biotecnológico en maíz”. “El agro cordobés reclama más obras e infraestructura”. “La soja juega su futuro entre América de Sur y Estados Unidos”. “Premio INTA: los mejores en calidad alimentaria”. “La semilla será protagonista en 2017”.
Una antigua frase define al negocio: “Periodismo es aquello que se publica en los espacios libres que deja la publicidad”.
En los suplementos campestres es muy notorio: publicidades de Dow AgroSciences, YPF, Rizobacter, Syngenta, Expoagro (feria que organizan ambos diarios en sociedad), Don Mario Semillas, Nissan, Bayer, Amarok, entre otros.
No hace falta ser periodista para confirmar la vinculación entre publicidades y notas. Son parte de un mismo modelo agropecuario. No se lee una crítica a las consecuencias: fumigaciones con agroquímicos, desmontes, afecciones en la salud y, mucho menos, a la irregular manera de aprobación de semillas transgénicas ni la carterización del mercado (tres empresas dominan casi el 90 por ciento del mercado: Bayer-Monsanto, Syngenta-ChemChina y Dow-DuPont).
Simple ejercicio mental: una multinacional tabacalera anuncia el lanzamiento al mercado de un cigarrillo que no afecta la salud. Los periodistas replican la noticia sin siquiera dudar del nuevo producto milagroso.
Monsanto, Syngenta o Dow lanzan una nueva semilla de soja (o maíz). Se utilizará junto a un cóctel de químicos (glifosato, glufosinato de amonio, 2-4D). La publicidad afirma que es más productiva que otras semillas, que no afecta la salud ni el ambiente. Decenas de periodistas reproducen la noticia sin siquiera dudar, mucho menos se preguntan cómo se aprobó esa semillas y, jamás, solicitan los estudios que dan cuenta de la veracidad del discurso empresario.
Por contraposición, cuando aparece algún estudio científico que cuestiona los agroquímicos se les despierta el gen de la mirada crítica y minimizan (o defenestran) al académico en cuestión. En Argentina hay más de cien estudios de universidades públicas (UBA, La Plata, Río Cuarto, Litoral, Rosario) que dan cuenta de las consecuencias de los químicos. Nunca fueron tapa de los suplementos campestres.
El caso más grotesco es Héctor Huergo, jefe del suplemento rural de Clarín. Se autodefine en twitter como “relator militante de la segunda revolución de las pampas” y, como muchos “periodistas agropecuarios”, tiene conflicto de intereses entre los temas que escribe y los auspicios personales. Su programa de televisión (jueves a las 22 en Canal Rural) y su sitio web personal (laindustriaverde.com.ar) tiene pauta publicitaria de Pioneer-DuPont, Casafe (Cámara de Sanidad y Fertilizantes, donde están todas las empresas de químicos) y Agrofy (mega-empresa agropecuaria Cresud, del millonario Grupo Irsa).
También es accionista de Bioceres, empresa en la que es socio con referentes de Aapresid (empresario de siembra directa y espacio de lobby político) y con Gustavo Grobocopatel (titular de uno de los mayores pooles del siembra del continente).
Una decena de diarios provinciales tienen suplementos campestres similares y repiten la misma lógica (difusores del discurso empresario) medio centenar de sitio web.

Ciencia go home

Argenbio es la organización de lobby científico-político fundado por las empresas Syngenta, Monsanto, Bayer, Basf, Bioceres, Dow, Nidera y Pioneer, todas productoras de transgénicos y agroquímicos. Lanzó la campaña “Transgénicos 20 años” (http://www.transgenicos20.argenbio.org). Es un sitio de publicidad transgénicos, aunque con un intento de discurso científico y técnico. Argenbio, junto a la Embajada de Estados Unidos, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Ministerio de Agroindustria organizaron el seminario “El desafío de comunicar lo que hacemos”, con el objetivo de fortalecer “el potencial de la agrobiotecnología para el desarrollo sustentable y equitativo de la región”.
Según la gacetilla de prensa, “destacados especialistas compartieron su experiencia y brindaron herramientas para optimizar la diseminación de la agrobiotecnología, mejorar la percepción en la opinión pública y contribuir al diálogo fluido entre los distintos actores de la cadena en la región”.
La apertura estuvo a cargo del Secretario de Agregado de Valor del Ministerio de Agroindustria, Néstor Roulet, quien planteó que la biotecnología aplicada al agro permitirá “aumentar la productividad cuidando el medioambiente”. Pidió “mejorar la comunicación entre sus eslabones y la sociedad”.
   David Mergen, consejero agrícola de Estados Unidos en la Argentina, Paraguay y Uruguay, remarcó que persiste el desafío de “explicar al público los beneficios de la agrobiotecnología para alimentar a una población en crecimiento”.
Participaron los directores de la cámara empresaria Maizar, Martín Fraguío; de la Asociación Semilleros Argentinos (ASA), Martín Rapella; la coordinadora de proyectos especiales del Instituto Nacional de Semillas (Inase), Mónica Pequeño Araujo; funcionarios de la Comisión Nacional de Biotecnología Agropecuaria (Conabia –organismo clave en la aprobación de transgénicos) y los equipos de comunicación de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) y de la Bolsa de Cereales.

   Locos x la TV

“Locos por el campo”, es el nombre del programa que Monsanto, Toyota y Aacrea estrenaron en la TV Pública (en 2015 estaba en América 24). Va los domingos a las 14. Lo conduce Fernando Entín, que se autodefine como “galerista de arte, palermitano”. Y propone “visitar diversos establecimientos para conocer cómo se producen la soja, el trigo, la leche, la carne y el vino, entre otras cosas; conocer los desafíos cotidianos”.
Monsanto (adquirida este año por la alemana Bayer) es la mayor empresa de semillas transgénicos del mundo y creadora del cuestionado glifosato.
“Una empresa con intereses específicos en un sector estratégico no puede construir imaginarios sobre el campo en un medio público porque estarán dirigidos a sostener esos intereses (individuales y comerciales), y eso lejos está de los intereses ciudadanos. Esto nos llama a reflexionar acerca del rol de los medios públicos y en particular tratar de entender cuál es la época que se está viviendo en esta materia en la Argentina”, cuestionó Francisco Godínez Galay, del Centro de Producción Radiofónico (CPR), organización dedicada a la producción y a la investigación en comunicación.
Idéntica crítica le cabe a Aacrea, empresarios del agronegocios que, con un discurso “técnico” e intereses particulares (de ganancia y rentabilidad), establecen desde la televisión qué modelo de campo es el deseable para el país.

En primera persona

Matías Longoni ingresó a Clarín Rural en 1998 (proveniente de Telam). Duró un año y medio bajo las órdenes de Héctor Huergo (mandamás del suplemento Rural y con línea directa al cuarto piso, donde están los gerentes y directores). Pasó al “cuerpo del diario”, sus notas sobre temas rurales se publican en la sección política. Es un referente en el periodismo del agronegocios (aunque a él no le gusta ese término para llamar al sector).
Es un caso poco común en el periodismo de diarios porteños. Es una “firma conocida” y al mismo tiempo tiene vida gremial, de asambleas, discusiones paritarias y marchas en la calle junto a trabajadores. En 2012 fue uno de los seis trabajadores del diario que fue elegido delegado gremial. Desde el año 2000, cuando Clarín echó a más de cien trabajadores (incluidos los delegados), la empresa no permitía la organización sindical. Los postulados fueron trabajadores de carrera y con espalda para soportar presiones de la empresa. Longoni denunció públicamente las situaciones laborales en Clarín. Hace pocas semanas aceptó un retiró voluntario de Clarín, luego de 18 años en el diario.
“Yo no veo al periodismo agropecuario como vos”, comienza la entrevista que durará 45 minutos.
“Nunca sentí que hubiera temas prohibidos para escribir. Lo que falta es involucrarse con el tema, laburarlo, aunque también es cierto que muchas veces no hay estímulos por parte de jefes para ciertos temas”, señala. Y afirma que “entre el 70 y 80 por ciento” de la información agropecuaria la generan “las corporaciones”. Y ahí incluye empresas, Estado y universidades. “Los periodistas somos cada vez menos. A muchos les es más fácil copiar y pegar”, y replicar la información de esas corporaciones.
Sobre las fumigaciones con agroquímicos, se excusa. Dice no escribir porque él no cubre “ambiente”, pero señala que si alguien en la redacción tomara el tema: publicaría, con mayor o menor libertad, pero publicaría.
Afirma que en el suplemento Rural de Clarín sí hay temas vedados. Donde señala que se responde mucho a la pauta publicitaria. “Es totalmente sesgado el suplemento. Además Huergo no es periodista, es un empresario. Tiene negocios en todos lados, muchos son públicos, con los feedlot, con las semilleras”.
Reconoce que muchos medios del agro son más “un folletín de las empresas que periodismo”, y lo compara con el periodismo automotriz: “Está financiado por publicidad de las empresas, que son las que venden tecnología e insumos. ¿Es criticable? Sí y no. Muchos son medios autogestivos que viven de eso, como los que venden corbatas…”. Al instante aclara que sabe que no es lo mismo, pero sostiene el ejemplo: “Son medios que para sobrevivir tienen que subordinarse a la pauta”. Destaca que un contrapeso podría ser el estado, pero de inmediato se contesta: “Para que el kirchnerismo te diera pauta debías entregarle el culo”.
   -Uatre (sindicato de trabajadores rurales) pauta en muchos medios. ¿Compra silencio?
“Algunos compran silencios. Otros establecen solidaridades. Saben que tenés un medio y ayudan, como cualquier anunciante que ve que le puede servir para difundir lo suyo”, grafica y aclara: “Ningún periodista está obligado al silencio”.
Reconoce que el periodista agropecuario se siente parte de un sector, por eso tira para ese lado (siempre dentro del agronegocios). Y explica por qué: “El peor de los productores, el más garca, es más rescatable que el mejor de los políticos”.
Defiende al periodismo agropecuario, pero también lo cuestiona. Y lo pone en contexto: “Somos mejores que el periodismo político y económico, donde hay cada uno… Pero en líneas generales sufrimos lo mismo que otros periodistas, la pauta pública y privada que marca agenda, y las malas condiciones de trabajo”. Refiere a la precarización, bajos salarios, multitrabajo. Y resume: “El problema no es el periodismo agropecuario, el problema es el periodismo”.
Longoni sigue en el sector. Conduce (desde hace nueve años), Bichos de Campo (Canal Metro), junto a otros siete periodistas. Se emite los viernes a las 21.30. Entre sus anunciantes están Monsanto, Nitrap (agroquímicos) y Uatre.

Sorpresas desde adentro

Dante Rofi ingresó a La Nación Campo en 1997 y se mantiene en el suplemento. Era el típico periodista agropecuario hasta 2004, cuando estaba en el festival de Cosquín y vio que el folklorista Raly Barrionuevo subía al escenario a doña Ramona Bustamente, abuela campesina que resistía el avance de topadoras de empresarios sojeros. Esa misma noche, León Gieco le dedicó su recital a los campesinos del norte cordobés.
“¿Cómo podía ser que cubría campo y nunca había escuchado de esos campesinos?”, se preguntó. Volvió de vacaciones y comenzó a preguntar por esos campesinos. No tardó en dar con Apenoc (Asociación de Productores del Norte de Córdoba), una de las patas de lo que luego sería el Movimiento Campesino de Córdoba (MCC). Comenzó a conocer de otro campo, agricultura familiar, indígenas y también de las consecuencias del modelo de agronegocios: desmontes, desalojos, fumigaciones con agroquímicos.
Ya nada fue igual.
“La mayoría de los periodistas agropecuarios se olvida que son periodistas y pasan a ser representantes de las empresas”, resume sobre el sector.
Sobre por qué actúan así, Rofi descarta que sea por ingenuidad.  “Están validando un discurso. Creer que lo hacen por ingenuidad es subestimarlos. Saben muy bien lo que hacen”.
Resalta que en La Nación es clara esa línea que se baja, con editoriales sobre las bondades del modelo y apoyo al glifosato. “Si sos empleado, la lógica es ir por esa línea, no plantear otras posturas, no pensar mucho. Repetís el verso de que el mundo tiene hambre, los transgénicos producen alimentos y cierra por todos lados. Te surgen programas de radio, auspiciantes para el programa de TV, en el diario te quieren. Así la vida es hermosa”, sentencia.
Rofi es cotidiano usuario de redes sociales. En Twitter dejó siempre claras sus posturas de apoyo al kirchnerismo, su fanatismo por Racing y la crítica a algunos editorialistas del diario en el que trabaja. Discutió mil veces con sus pares y jefes. Cuando eran diez en el suplemento (años 2007) y ahora que son sólo cuatro (tres editores y él). “Se enojan cuando decís algo de los agroquímicos. Te saltan con el discurso de las empresas, que no hay pruebas científicas, pero la verdad es que no quieren ver las pruebas”, explica.
Está convencido que muchos periodistas del sector prefieren no conocer. Cita nombres de colegas pero para evitar problemas se pone en primero persona: “Cuando conocés lo que pasa, lo que provoco este modelo de agro, ya no podés volver a ser el mismo. Te cambia la vida”.
Rescata la convivencia con su jefe del suplemento. Saben que piensan distinto, se respetan, conviven. Va a cumplir veinte años en La Nación Campo y sumó trabajo (ad-honorem), dos veces por semana tiene una columna radial en la FM Tierra Campesina, de la Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra (UST) de Mendoza. Allí dice todo lo que piensa, del agro y de la política nacional.

La hora de la verdad

Sábado. 6 de la mañana. “La hora del campo”. Conducido por Alejandro Cánepa, se extiende durante tres horas. Comienza con la clásica “Zamba de mi esperanza” y antes del minuto es interrumpida por el auspicio del programa: “Dow AgroSciences”.
Cánepa arranca con buenas noticias: “En su gran mayoría, el campo está arrancando”. Precisa datos del Indec de mayor venta de maquinaria agrícola. Agrega: “Hay pueblos donde la industria metalmecánica toma 30 o 40 personas y es muy importante”.
Picado de noticias breves. Gobierno de Entre Ríos “asistirá” a productores de arroz, Chaco pidió devolución de fondos de tabaco a Nación, Buenos Aires aprobó ley de “feedlots” (engorde de corral –muy cuestionados por el impacto en el ambiente, alimentarlos con transgénicos y abuso de antibióticos–).
“La gente en el mostrador quiere cada vez más alimentos de feedlots”, afirma Cánepa en base a ninguna prueba. Paso siguiente, anuncia que hoy hablarán con el presidente de la cámara de empresas de feedlot.
La producción del programa es Gastón Ibañez, columnista Marcelo Pinto y César Tapia (conduce también en Canal Rural el programa de Coninagro, una de las entidades de la Mesa de Enlace).
Cánepa insiste en la mayor venta de maquinaria agrícola. Recuerda que viajó con el presidente de esa cámara de empresas a Estados Unidos, invitado por Aapresid.
Las publicidades a lo largo del programa son de Banco Galicia, Chevrolet, Cooperativa de Seguros La Dulce, Dow AgroSciences, Biogénesis Bagó y una decena de agroquímicos que intercalan frases como “la soja no se mancha” o “estimulante para el campo”, “sabemos cómo proteger tu soja”, y siempre finaliza con un locutor que lee a toda velocidad (como si fuera la letra chica de un contrato) “cuidado, puede afectar la salud y el ambiente”.
El próximo 9 de febrero cumplirá quince años al aire. Cánepa agradece especialmente a Dow AgroSciences y Biogénesis Bago porque lo “acompañan desde el inicio”. Y señala que Biogénesis fue parte de la creación misma del programa.
Mensajes grabados de oyentes. Productor de Chaco pide que se le baje impuestos a las empresas del agro que dan trabajo. Cánepa lo secunda: “Es buena la idea”.
Otro mensaje, sobre la buena producción de trigo y la apertura de mercados internacionales. El conductor comenta: “Macri cumplió con el campo (por baja de retenciones). El campo cumplió con Macri”. Pinto cuestiona que Macri haya calificado su primer año de gestión con un 8. Cánepa replica: “Fue lamentable lo de los últimos diez años. Ahora hay diálogo”. Pinto retruca: el ministro Alfonso Prat-Gay había anunciado 25 por ciento de inflación anual y fueron 40.
Cambio de tema. Agradecen a la empresa de ropa Cardón, que envió tres mates de regalo y viste a Cánepa desde 1990. Informan la apertura de cuatro locales en Paraguay. Pie justo para, con la excusa del día nacional del mate, entrevistar a “la primera sommelier de mate”. Más de 25 minutos sobre los “secretos” del mate y la yerba (tipo de mate, temperatura de agua ideal). Ni una mención a la explotación histórica del primer eslabón de la cadena, los tareferos (cosechadores de yerba). Es una regla en los programas agropecuarios invisibilizar la situación de los trabajadores del agro y mucho menos se cuestiona al sindicato Uatre (Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores), donde Gerónimo “Momo” Venegas se maneja como patrón de estancia. Causalidad, o no, la Uatre coloca mucha pauta publicitaria es los programas del sector.
Música de Abel Pintos, Dúo Coplanacu, José Larralde, Horacio Guaraní. Canciones que hablan de aspectos sociales y que podrían sonar en cualquier peña con público de izquierda.
Cánepa relata que estuvo con las cuatro cadenas de granos (las empresas de soja, maíz, girasol y trigo se reúnen por sector) y el denominador común fue el pedido de una nueva ley de semillas, que saldría en abril/mayo de 2017. No explica que es impulsada por grandes empresas (nucleadas en la Asociación de Semilleros de Argentina, entre ellas Monsanto).
Entrevistan a Dardo Chiesa, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que quiere una nueva ley, pero “no la lay talibán que quieren ASA y Monsanto” (los productores quieren pagar una sola vez, cuando compran la semilla. Las empresas quieren que sigan pagando por varias cosechas luego de la compra).
Explica que, como “gesto de buena voluntad”, las cuatro entidades (Sociedad Rural, CRA, Coninagro y Federación Agraria) viajarán con Aapresid y Aacrea a la sede de la empresa Pioneer en Estados Unidos. Que seguramente se hablará del tema. Celebra que Macri le haya “devuelto la normalidad al sector”.
Cánepa, que también tiene programa en Canal Metro, avisa que son “plurales” y llamarán a ASA y a Monsanto.
La hora del campo tiene competencia. En radio La Red (AM 910, “La Red Rural”), en Rivadavia (AM 630, “Bichos de Campo”), en Mitre (AM 790, “Mitre y el Campo”), entre otros.
También hay tiempo para un médico veterinario que recomienda doble vacunación y antibióticos para los rodeos. Promete que (drogas mediante) no se enfermarán y darán buena producción. El veterinario es de Biogénesis Bagó.
El programa se acerca al fin. Aún hay espacio para dar cuenta de los premios “a la excelencia agropecuaria”, que otorgan el diario La Nación y Banco Galicia. Uno de los premiados, la empresa Red Surcos (de Santa Fe). Entrevista con su presidente, Carlos Calvo. Explica que ganó en la categoría “innovación y desarrollo” porque lograron que el herbicida 2-4D tenga “menor impacto, se volatilice menos y sea más sustentable”.
Cánepa complementa: “¡Qué bueno, hace que no se vuele, cae en el lugar y queda ahí. Qué buena invención. Bien merecido el premio!”.
El directivo de Red Surcos se despide y señala que es un honor ser auspiciante del programa de Cánepa.
Dos minutos para las 9 y el fin del programa. Alejandro Cánepa termina con una oración: “Nuestra señera, virgen de Luján, ayúdanos en nuestras tareas diarios y proyecciones, ahora y en la hora de nuestra muerte. Virgen de Luján, en vos confiamos”. Silencio y las últimas tres palabras: “Auspició, Dow Agrosciences”.

lunes, 14 de noviembre de 2016