¿Qué propone el Gobierno para el millonario negocio de las semillas?
Un debate caliente
El anteproyecto que el Ministerio de Agroindustria enviará al Congreso se coloca a mitad de camino entre las pretensiones de empresas como Monsanto y las reivindicaciones históricas de los productores.
Matías Longoni
CRA
Propuestas de CRA sobre la reforma de la Ley de Semillas
En el día de hoy Confederaciones Rurales Argentinas envío mediante una carta al presidente de la CONASE, Raimundo Lavignolle, la opinión institucional con propuestas sobre la reforma de la Ley se Semillas que se transcriben debajo.
Opinión de CRA a la Reforma a la Ley de Semillas 20.247 propuesta por el Ministerio de Agroindustria de la Nación:
1. Apoyamos una nueva ley de semillas consensuada que brinde transparencia y reglas de juego previsibles para todos los actores, que respete los derechos vigentes y que termine con los conflictos que se vienen arrastrando desde hace tiempo.
2. Es muy importante la reforma al art. 24 según el cual cuando se compra la semilla se saldan todos y sin excepciones los derechos intelectuales que contiene dicha semilla y grano que se obtengan de su cultivo.
3. Es muy importante que esta nueva ley tenga el carácter de orden público.
4. Estamos de acuerdo con el fortalecimiento del INASE y las reformas propuestas para que se pueda nombrar al Directorio del mismo. Asimismo apoyamos el hecho que el mismo INASE pueda controlar también cultivos siempre que esos controles se hagan para buscar posibles infracciones a la ley de semillas tanto de usuarios como de semilleros.
5. El derecho de uso propio debe ser tener alcance, al menos, para la semilla originalmente comprada. Entendemos que esta reforma viola el derecho al uso propio, por lo cual debe ser modificada.
6. Perder el Uso Propio implicaría un grave riesgo para los productores ya que la oferta de semillas solo quedaría en manos de pocas empresas atentando contra la competencia y la investigación.
FAA
Nuestra entidad presentó su proyecto de ley de semillas
La conducción de Federación Agraria Argentina, encabezada por su presidente, Omar Príncipe, dio a conocer los detalles del proyecto de ley de semillas de FAA y las entidades del Complejo Federado, que enviará en las próximas horas al Ministerio de Agroindustria y al Congreso de la Nación.
“Venimos de un largo proceso de resistencia ante abusos de posición dominante por parte de una empresa, que intentó avanzar sobre los derechos de los productores poniendo en riesgo la comercialización de granos. Hemos denunciado ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia esta situación, que aún no se ha resuelto. En este contexto, se abrió la discusión sobre la necesidad de una nueva ley de semillas. Hoy presentamos esta propuesta propia, para aportar al debate y plantear claramente cuáles son los principios que necesitamos los agricultores, más allá de saber que existe una iniciativa del Poder Ejecutivo, a la que aún no pudimos acceder y que hay otras con estado parlamentario, prontas para ser discutidas en la Comisión de Agricultura del Congreso de la Nación”, señaló Príncipe, quien estuvo acompañado por el Vicepresidente Agustín Pizzichini, el coordinador de la Comisión de Semillas Dr. Jorge Solmi y el especialista en la materia Dr. Aldo Casella.
Durante la conferencia de prensa, se hizo hincapié en los principios que FAA ha incorporado en su proyecto de ley y que considera deben ser reflejados en cualquier nueva iniciativa vinculada al tema semillas:
- Declarar de orden público las disposiciones de la Ley relativas a derechos y limitaciones, así como el régimen de licencias obligatorias y de cláusulas antimonopólicas;
- Mantener UPOV 78’ (Convenio Internacional de la Unión Para la Protección de las Obtenciones Vegetales);
- Establecer el principio de agotamiento de los derechos de propiedad intelectual con la compra de la semilla;
- Determinar un marco especifico para los agricultores familiares e incorporar definiciones de semillas nativas y criollas;
- Mantener el uso propio como derecho del agricultor con una excepción para los grandes productores;
- Declarar la invalidez de condiciones abusivas en la compra de semillas;
- Incorporar un sistema de licencias obligatorias para prevenir los casos de abuso;
- Mejorar y fortalecer las estructuras institucionales del Instituto Nacional de Semillas (INASE), de la Comisión Nacional de Semillas (CONASE) y del Consejo Federal de Semillas;
- Adaptar la Ley al nuevo marco normativo internacional con la ratificación de Argentina del Tratado Internacional sobre Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura y el Protocolo de Nagoya accesorio del Convenio sobre la Diversidad Biológica;
- Adoptar terminología acorde a los marcos regulatorios internacionales;
- Determinar el régimen de sanciones civiles y comerciales, claras para casos concretos y sin asimilaciones a tipos penales; limitando el rol del INASE y prohibiendo cláusulas contractuales anticompetitivas.
SRA
07/09/2016
La SRA presentó ante la CONASE sus propuestas para una nueva ley de semillas
La Sociedad Rural Argentina (SRA) presentó una nota al titular de la Comisión Nacional de Semillas (CONASE), Reinaldo Lavignolle, en la que expuso sus propuestas para la modificación de la ley 20.247.
Como venimos sosteniendo públicamente desde hace mucho tiempo, creemos que tanto la innovación tecnológica como el mejoramiento genético de las semillas deben tener una justa retribución. Además, sabemos que es fundamental la presencia del Estado para generar el marco necesario para la competencia y así evitar los oligopolios y para que existan distintos oferentes que sostengan la diversidad genética.
Desde la SRA resaltamos también la importancia que la nueva ley sea de orden público y de continuar adheridos a UPOV 78 (Convenio Internacional para la Protección de la Obtención de la Semilla).
Otro punto que creemos debe ser el eje central del sistema, es el uso de semilla propia o comprada debidamente registrada y fiscalizada.
Sostenemos además, que se deben reforzar y adecuar los controles en todos los eslabones de la cadena de producción y comercialización de semillas, y para ello es fundamental fortalecer los organismos de control, con la única supervisión del Estado, representado en el INASE. Con este propósito, es necesario dotar a los organismos de los recursos necesarios para un control efectivo del mercado de semillas.
Con relación al precio, éste deberá incluir todo el valor de los componentes contenidos en las mismas, como variedad y modificaciones genéticas, entre otros. En el momento de la compra se salda con el vendedor todo ese valor que incluye los derechos de propiedad intelectual, y en ese momento también se agotan los mismos sobre los granos o producción, que tienen como destino la elaboración de productos de cualquier naturaleza.
Además, el uso propio gratuito debe mantenerse, y estar limitado a la cantidad de hectáreas por las que el agricultor (definido como el dueño de las sementeras), pagó en un principio por la semilla fiscalizada.
Asimismo, la reserva de semilla que exceda el límite previsto para el uso propio gratuito estará permitida mediante el pago de un monto único por kilo de semilla reservada. El agricultor realizará los pagos correspondientes en el mismo lugar en el que compró la semilla y figure en la primera factura para que así se mantenga la relación contractual iniciada en la compra de la semilla fiscalizada.
Como dijimos en múltiples ocasiones, creemos que la solución al reconocimiento de la propiedad intelectual de la biotecnología debe venir del fortalecimiento de los sistemas de control del comercio de semillas. Por eso, desde la SRA, presentamos nuestra opinión con los lineamientos básicos para la modificación de la ley de semillas, apostando siempre al diálogo entre los productores, las empresas semilleras y el Estado.
Como venimos sosteniendo públicamente desde hace mucho tiempo, creemos que tanto la innovación tecnológica como el mejoramiento genético de las semillas deben tener una justa retribución. Además, sabemos que es fundamental la presencia del Estado para generar el marco necesario para la competencia y así evitar los oligopolios y para que existan distintos oferentes que sostengan la diversidad genética.
Desde la SRA resaltamos también la importancia que la nueva ley sea de orden público y de continuar adheridos a UPOV 78 (Convenio Internacional para la Protección de la Obtención de la Semilla).
Otro punto que creemos debe ser el eje central del sistema, es el uso de semilla propia o comprada debidamente registrada y fiscalizada.
Sostenemos además, que se deben reforzar y adecuar los controles en todos los eslabones de la cadena de producción y comercialización de semillas, y para ello es fundamental fortalecer los organismos de control, con la única supervisión del Estado, representado en el INASE. Con este propósito, es necesario dotar a los organismos de los recursos necesarios para un control efectivo del mercado de semillas.
Con relación al precio, éste deberá incluir todo el valor de los componentes contenidos en las mismas, como variedad y modificaciones genéticas, entre otros. En el momento de la compra se salda con el vendedor todo ese valor que incluye los derechos de propiedad intelectual, y en ese momento también se agotan los mismos sobre los granos o producción, que tienen como destino la elaboración de productos de cualquier naturaleza.
Además, el uso propio gratuito debe mantenerse, y estar limitado a la cantidad de hectáreas por las que el agricultor (definido como el dueño de las sementeras), pagó en un principio por la semilla fiscalizada.
Asimismo, la reserva de semilla que exceda el límite previsto para el uso propio gratuito estará permitida mediante el pago de un monto único por kilo de semilla reservada. El agricultor realizará los pagos correspondientes en el mismo lugar en el que compró la semilla y figure en la primera factura para que así se mantenga la relación contractual iniciada en la compra de la semilla fiscalizada.
Como dijimos en múltiples ocasiones, creemos que la solución al reconocimiento de la propiedad intelectual de la biotecnología debe venir del fortalecimiento de los sistemas de control del comercio de semillas. Por eso, desde la SRA, presentamos nuestra opinión con los lineamientos básicos para la modificación de la ley de semillas, apostando siempre al diálogo entre los productores, las empresas semilleras y el Estado.
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