jueves, 6 de octubre de 2016

Llegan los pools


En La Nación, del 20/01/1996


Arrollador avance de los pools 

de siembra

Los fondos de inversión agrícola son un ejemplo de los grandes 
cambios del sector; apuntan hacia una mayor escala de producción


La fuerte descapitalización del sector agrícola en los últimos años y la existencia de grupos inversores captando atractivas ganancias en otras actividades convivían en un mismo mundo sin conocerse.
Alguien importó la idea de formalizar el matrimonio y del feliz casamiento nacieron los pools de siembra o fondos de inversión agrícola.


Algunos aseguran que cerca del 50 por ciento de la superficie sembrada en la pampa húmeda ya no es cultivada por el propietario del campo. Su lugar lo han ocupado los grandes contratistas otros productores de gran envergadura y los propios pools de siembra.
El fenómeno crece de manera explosiva mezclándose la Biblia con el calefón. Desde megaempresas que ya están incursionando en el mercado de capitales pasando por grupos de menores dimensiones y reconocida reputación hasta aquellos que aseguran rentabilidades astronómicas de dudosa factibilidad.


Hay de todo como en botica. Por ello salió al encuentro de algunas opiniones de valía en un sector que crece como pocos.

Sin sorpresas

Para Eduardo Serantes integrante de Cazenave y Asociados una de las empresas que conforman el Fondo de Inversión Agrícola Directa (FAID) la situación no debe sorprender. "El gran cambio de los últimos años se relaciona con la economía de escala. Estos nuevos esquemas de inversión han cubierto esta necesidad y coadyuvarán para que en el futuro se sigan produciendo cosechas récord clima mediante."


Serantes estima que todavía hay una reconversión muy fuerte que realizar en tecnología y aporte de capital. Este proceso es aún lento debido al alto costo del dinero. Ante un productor descapitalizado ha crecido la figura de quienes para mejorar su escala salen a alquilar campos diversificando su producción. Los pools de siembra permiten incluso canalizar hacia el sector agrícola a inversores ajenos al mismo.
Es un proceso muy fuerte similar al que se dio en los Estados Unidos. Tiene la ventaja de que la mayor escala productiva se logra sin que la propiedad del campo cambie de manos.
Serantes memora que los contratos se van perfeccionando en cuanto a la tecnología por aplicar y el mantenimiento de las mejoras y la calidad de los suelos en el campo.
"No todos los pools de siembra son iguales. El productor [??] irá diferenciándolos no sólo por lo que pagan sino por la forma en que cuidan su campo." En realidad el FAID no es ya un pool de siembra tradicional. Hoy cultiva cerca de 40.000 hectáreas en la pradera pampeana manejadas por profesionales que viven en el lugar aplicando tecnología de punta centralizando la compra de insumos y la comercialización del producto.
"La diferencia radica en que hemos constituido un fondo cerrado de inversión que ha sido aprobado por la Comisión Nacional de Valores constantemente auditado por una firma de primer nivel y calificado por una analizadora de riesgo. Consta de cuotas partes no nominativas de U$S50.000 cada una que el inversor compra y puede vender en cualquier momento y que han sido admitidas a cotización en el Mercado Abierto Electrónico. Ya han ingresado asimismo inversores institucionales como las AFJP la forma de ahorro más importante que tendrá el país en los próximos años."

Seguridad jurídica

"Se trata de una organización estructurada en función de una alta seguridad jurídica para el inversor. Los riesgos están acotados. Existen muchos controles cruzados" asegura Serantes.
Aclara de todos modos que estamos ante una inversión de riesgo por el clima los precios y la cobranza acotados por la amplitud geográfica de siembra la cobertura en mercados de futuro y la relación sólo con empresas de primera línea.
En las operaciones se toman campos superiores a las 300 hectáreas y de buena calidad actual y potencial. Se exige tener todos los papeles en regla. Acertar con el alquiler (en precio y calidad) puede definir el 50% del negocio.
Para Serantes la estabilidad ha sido vital. "En épocas de inflación hemos tenido ganancias superiores al 100% alternando con fuertes quebrantos; hoy se pueden esperar tasas de retorno estables del orden del 25 al 35%." Los pools de siembra trajeron un aumento en el valor de los alquileres contrastando con los deprimidos precios de la tierra.
Tanto el inversor como el productor aceptan las reglas de juego del grupo que determina cómo y qué se ha de sembrar. Los inversores son informados periódicamente de la marcha de los cultivos adjuntándose el informe del auditor. En la compra de insumos y en los valores de comercialización se obtienen ventajas impensables para un productor aislado. Parte de los ingresos se destina a probar nuevos productos y variedades. Ya están pensando en futuros fondos de base ganadera y forestal.

Unión transitoria

Con una estructura más modesta (dos administraciones una en Buenos Aires y la otra en el interior) con técnicos y contratistas seleccionados y con orientación más tradicional Carlos Saconi opera un pool integrado por una unión transitoria de empresas que involucra a seis inversores todos pertenecientes al sector agrícola. Ya tienen 10.000 hectáreas en cultivo.
"Si bien hemos aprendido mucho del FAID por ahora nos mantendremos en esta etapa. Nos apoyamos mucho en la relación con el dueño del campo tratando de interpretar sus intereses y necesidades."
Saconi asegura que equivocadamente algunos pretenden que se les pague en función de sus necesidades de vida y no de la productividad del campo. "Junto con la existencia de gente dispuesta a pagar cualquier cosa se ha generado una competencia feroz que puede poner en peligro el flujo de inversiones en el futuro. No sé cuántos pools de siembra existen pero conozco cerca de una docena de ellos cuya actitud es irreprochable. Otros han caído en incumplimiento de alquileres y hasta falta de criterio en las labranzas."

Buen contrato

"El productor sólo puede cubrirse con un buen contrato. No hay misterio. También influye el conocimiento y la confianza entre las partes" afirma Saconi. Al productor se le requiere ante todo un acuerdo razonable y tratan de enseñarle que operar con un pool confiable puede ser un buen negocio. Prefieren campos grandes para asegurarse la economía de escala adecuada y cubrir los costos fijos.
"El productor debe tener bien claro la necesidad de preservar el suelo de su campo y de que le pague lo pactado. Un pool bien mane- jado puede asegurar máxima rentabilidad sin deteriorar el suelo" asegura Saconi.
Agrega el especialista que se busca planificar en conjunto con el productor el manejo de las rotaciones.
Saconi rescata la función del pool en un momento crítico para el agro. "Genera fuentes de trabajo en el campo. Con la descapitalización sufrida por muchos productores desde la convertibilidad no hay otra alternativa. Un pool funciona bien con rendimientos aceptables costos de estructura bajos y precios medianamente buenos."
Coincide con Serantes en que se trata de un fenómeno ya registrado en los Estados Unidos diez años atrás y se sorprende de la rapidez con que ha evolucionado en el país. El desarrollo futuro dependerá del grado de recapitalización de los productores. Pide ética moral y respeto por la sana competencia hábitos que no siempre abundan.
Los pools de siembra parecen haber llegado para quedarse. Tanto inversores como productores deberán tomar conciencia para aprovechar sin riesgos las bondades del sistema.
Vicente Martínez


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