Edición Sábado 15.09.2001 » Clarín Rural »
COLUMNISTAS:
PRIMER NIVEL
Las ventajas
ignoradas
Retomando el hilo de un artículo publicado el sábado pasado, el ingeniero agrónomo Héctor Ordóñez, profesor de Comercialización y codirector del Programa de Agronegocios dela FAUBA ,
asegura que los denominados sin tierra son uno de los ejes que explican la gran
competitividad del campo argentino. Ordoñez los define como gerenciadores de
redes de contratos que están construyendo una alianza estratégica.
Retomando el hilo de un artículo publicado el sábado pasado, el ingeniero agrónomo Héctor Ordóñez, profesor de Comercialización y codirector del Programa de Agronegocios de
HECTOR ORDOÑEZ
Hay dos claros ejes competitivos de la agricultura
argentina que son ignorados por el establishment científico,
tecnológico, empresarial y político. La semana pasada, en esta misma columna,
el Ing. Seminario los lleva al primer plano en un hecho inédito. Esta situación
merece una reflexión teórica y un análisis práctico desde el modelo de
agronegocios. Los ejes claves son un activo y competitivo mercado de tierras y
servicios agropecuarios, y una innovación organizacional: las "redes de
redes" que gerencian la nueva agricultura competitiva.
En el articulo, el Ing. Seminario toma como eje central a los "sin tierra", es decir a los productores cuyo eje competitivo no es la propiedad de la tierra. El eje es la coordinación de los agronegocios a partir de coordinar una red de contratos. A través de la coordinación, llevan adelante gran parte la producción agrícola, lo que incluye también otros servicios conexos de distinto grado de "centralidad".
Seminario describe la realidad con conocimiento y afectos. Permítanos él realizar un "sano discurrir sobre lo suyo".
Los "sin tierra" son un fenómeno que se remonta a las viejas estancias de principios de siglo y a los viejos colonos inmigrantes europeos. Entonces, a través de los contratos de aparcería, se sembraban tres años los campos con agricultura que después se devolvían alfalfados para ganadería. Dichos contratos se remontan ala Toscana de los Medicci.
Hoy esos contratos "aggiornados" constituyen la base de la agricultura en manos de los contratistas de las pampas argentinas. Esos son los "sin tierra", contratistas sobrevivientes que arriendan tierras de productores que infelizmente han quedado en el camino de los cambios de la última década.
Ese mercado de tierras es altamente competitivo. Ahí llegan los "sin tierra", las compañías de semillas , estancieros o chacareros que se expanden; antes eran los pooles. Esta dinámica está extremadamente relacionada con el capitalismo competitivo, casi darwiniano: genera un precio de mercado de la tierra apta para siembra y cosecha muy dinámico. Al plantear distintos costos, entre otros de oportunidad, permite la elección y la competencia, clave de éxito del modelo capitalista de acumulación.
Por otro lado, ésto no acaba ahí. Recién empieza, pues en EE.UU. ocurre algo similar y el proceso esta comenzando en Brasil.
¿Qué es lo singular enla Argentina , clave de éxito de nuestra a
agricultura, a pesar de los precios, a pesar de la negación o restricción de
acceso al mercado y a pesar de los subsidios?
Lo singular es el mercado de servicios agropecuarios que ofrecen los "sin tierra", que hacen "chacring" en el mercado: servicios de cosecha, de pulverización, siembras, labores culturales, etcétera. Sean como sean los ausentes datos confiables, es claro que este proceso es dinámico, competitivo y salvaje. Un 10 o 20% de estos prestadores de servicios sale del mercado cada año, ellos ponen un techo a los precios. Esas Pymes en estadio terminal pujan los precios a la baja (solo costos variables) con tal de sobrevivir. Son reemplazadas casi automáticamente. El nacimiento, crecimiento, maduración y muerte de Pymes en este mercado es dinámico. Esa es infelizmente y dolorosamente la clave de éxito de la competitividad de la agricultura: el mercado dinámico de las Pymes prestadoras de servicios.
Equipos de colaboradores rastrillaron el mercado bibliográfico y de estudios: no hay datos. El sistema científico tecnológico no tomó el tema bajo análisis. El Estado tampoco, ni las asociaciones gremiales de productores. Es más, en las empresas proveedoras de insumos químicos o maquinaria no saben fehacientemente si sus clientes son productores con o "sin tierra".
Sin embargo los "sin tierra" son el 66% en EE.UU. (Marshall Martín, Purdue, almuerzo IAMA Argentina, septiembre 2001). Los datos de referentes expertos consultados indican que enla Argentina un 75%
de la agricultura está en manos de contratistas. La llamada agricultura por
administración, con maquinaria propia, es un modelo en extinción.
De los pocos estudios relevados hay uno de 1998 que se destaca. Determina que el total de contratistas a nivel país es de aproximadamente el 60%.
Es decir, con las pocas estadísticas disponibles y la referencia de expertos se pueden imputar casi 50 millones de toneladas de la próxima cosecha a los "sin tierra", a los contratistas competitivos de las pampas. Hasta aquí los mercados de tierras y servicios como ventajas competitivas claves. ¿Qué de la red de redes?
En el Congreso de AAPRESSID se debatió este tema en un panel donde El Tejar y Los Grobo planteaban sus experiencias como "gerenciadores de redes de contratos" que están construyendo una alianza estratégica, una red de redes.
En el panel se planteaba un hecho singular. Sin embargo, la audiencia, de varios cientos o casi mil participantes, escuchaba su propia historia. El panel era fiel reflejo de su realidad. Ellos también son parte de un sistema similar.
Los participantes de AAPRESID eran esos "sin tierra" dedicados al "chacring", como dice el Ing. Seminario. Eran "gerenciadores de distintos contratos" con la tierra, con los insumos, con otros contratistas para otras labores, con transportistas, con acopios, con agroindustrias...
Esta situación se expande en el campo. Muchos miembros de AACREA también son gerenciadores de redes de contratos de agronegocios más allá de ser productores-propietarios de campos.
Esta situación, además, tiene mucho que ver con una discusión lanzada desdela
Universidad de Davis (California): ¿subsistirá el
"farmer" americano tradicional? La respuesta mayoritaria en aquel
debate fue ¡no! Solo lo harán quienes accedan a nuevos paradigmas
organizacionales, que sostengan las nuevas tecnologías, pero por sobre todo
quienes atraviesen cambios organizacionales. Lo mismo se podría aplicar para
los tradicionales chacareros y estancieros argentinos, que están perdiendo en
la agricultura globalizada.
Como se mencionaba, solo serán competitivos en la globalización aquellos emprendedores capaces de innovar organizacionalmente a partir de distintas redes de contratos informales o formales. Esta es la forma en que en los agronegocios actuales se construye competitividad. Dicha innovación organizacional se sustenta en el mercado de tierras y servicios mencionados anteriormente. Y el conjunto de mercado de tierras y servicios como marco, la red de contratos como red de redes en los agronegocios sostienen la extraordinaria capacidad de competencia de la agricultura argentina. Con acceso restringido a los mercados, con subsidios y con bajos precios, las cosechas argentinas crecieron casi tres veces en algo mas de una década, a pesar del "manoseado" 1 x 1. El campo argentino, a partir de sus tradicionales ventajas comparativas, muestra el desarrollo y la construcción de grandes ventajas competitivas como las descriptas.
En el articulo, el Ing. Seminario toma como eje central a los "sin tierra", es decir a los productores cuyo eje competitivo no es la propiedad de la tierra. El eje es la coordinación de los agronegocios a partir de coordinar una red de contratos. A través de la coordinación, llevan adelante gran parte la producción agrícola, lo que incluye también otros servicios conexos de distinto grado de "centralidad".
Seminario describe la realidad con conocimiento y afectos. Permítanos él realizar un "sano discurrir sobre lo suyo".
Los "sin tierra" son un fenómeno que se remonta a las viejas estancias de principios de siglo y a los viejos colonos inmigrantes europeos. Entonces, a través de los contratos de aparcería, se sembraban tres años los campos con agricultura que después se devolvían alfalfados para ganadería. Dichos contratos se remontan a
Hoy esos contratos "aggiornados" constituyen la base de la agricultura en manos de los contratistas de las pampas argentinas. Esos son los "sin tierra", contratistas sobrevivientes que arriendan tierras de productores que infelizmente han quedado en el camino de los cambios de la última década.
Ese mercado de tierras es altamente competitivo. Ahí llegan los "sin tierra", las compañías de semillas , estancieros o chacareros que se expanden; antes eran los pooles. Esta dinámica está extremadamente relacionada con el capitalismo competitivo, casi darwiniano: genera un precio de mercado de la tierra apta para siembra y cosecha muy dinámico. Al plantear distintos costos, entre otros de oportunidad, permite la elección y la competencia, clave de éxito del modelo capitalista de acumulación.
Por otro lado, ésto no acaba ahí. Recién empieza, pues en EE.UU. ocurre algo similar y el proceso esta comenzando en Brasil.
¿Qué es lo singular en
Lo singular es el mercado de servicios agropecuarios que ofrecen los "sin tierra", que hacen "chacring" en el mercado: servicios de cosecha, de pulverización, siembras, labores culturales, etcétera. Sean como sean los ausentes datos confiables, es claro que este proceso es dinámico, competitivo y salvaje. Un 10 o 20% de estos prestadores de servicios sale del mercado cada año, ellos ponen un techo a los precios. Esas Pymes en estadio terminal pujan los precios a la baja (solo costos variables) con tal de sobrevivir. Son reemplazadas casi automáticamente. El nacimiento, crecimiento, maduración y muerte de Pymes en este mercado es dinámico. Esa es infelizmente y dolorosamente la clave de éxito de la competitividad de la agricultura: el mercado dinámico de las Pymes prestadoras de servicios.
Equipos de colaboradores rastrillaron el mercado bibliográfico y de estudios: no hay datos. El sistema científico tecnológico no tomó el tema bajo análisis. El Estado tampoco, ni las asociaciones gremiales de productores. Es más, en las empresas proveedoras de insumos químicos o maquinaria no saben fehacientemente si sus clientes son productores con o "sin tierra".
Sin embargo los "sin tierra" son el 66% en EE.UU. (Marshall Martín, Purdue, almuerzo IAMA Argentina, septiembre 2001). Los datos de referentes expertos consultados indican que en
De los pocos estudios relevados hay uno de 1998 que se destaca. Determina que el total de contratistas a nivel país es de aproximadamente el 60%.
Es decir, con las pocas estadísticas disponibles y la referencia de expertos se pueden imputar casi 50 millones de toneladas de la próxima cosecha a los "sin tierra", a los contratistas competitivos de las pampas. Hasta aquí los mercados de tierras y servicios como ventajas competitivas claves. ¿Qué de la red de redes?
En el Congreso de AAPRESSID se debatió este tema en un panel donde El Tejar y Los Grobo planteaban sus experiencias como "gerenciadores de redes de contratos" que están construyendo una alianza estratégica, una red de redes.
En el panel se planteaba un hecho singular. Sin embargo, la audiencia, de varios cientos o casi mil participantes, escuchaba su propia historia. El panel era fiel reflejo de su realidad. Ellos también son parte de un sistema similar.
Los participantes de AAPRESID eran esos "sin tierra" dedicados al "chacring", como dice el Ing. Seminario. Eran "gerenciadores de distintos contratos" con la tierra, con los insumos, con otros contratistas para otras labores, con transportistas, con acopios, con agroindustrias...
Esta situación se expande en el campo. Muchos miembros de AACREA también son gerenciadores de redes de contratos de agronegocios más allá de ser productores-propietarios de campos.
Esta situación, además, tiene mucho que ver con una discusión lanzada desde
Como se mencionaba, solo serán competitivos en la globalización aquellos emprendedores capaces de innovar organizacionalmente a partir de distintas redes de contratos informales o formales. Esta es la forma en que en los agronegocios actuales se construye competitividad. Dicha innovación organizacional se sustenta en el mercado de tierras y servicios mencionados anteriormente. Y el conjunto de mercado de tierras y servicios como marco, la red de contratos como red de redes en los agronegocios sostienen la extraordinaria capacidad de competencia de la agricultura argentina. Con acceso restringido a los mercados, con subsidios y con bajos precios, las cosechas argentinas crecieron casi tres veces en algo mas de una década, a pesar del "manoseado" 1 x 1. El campo argentino, a partir de sus tradicionales ventajas comparativas, muestra el desarrollo y la construcción de grandes ventajas competitivas como las descriptas.
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