Extraigo pasajes relacionados con la agricultura que puedan llegar a interesar... normalmente subrayo y pongo en negrita los aspectos que quiero remarcar en este blog, en lo que sigue todo debería estar en ese formato así que lo anulo. La paz sea con los lectores
12. Deseo reconocer,
alentar y dar las gracias a todos los que, en los más variados sectores de la
actividad humana, están trabajando para garantizar la protección de la casa que
compartimos. Merecen una gratitud especial quienes luchan con vigor para resolver
las consecuencias dramáticas de la degradación ambiental en las vidas de los
más pobres del mundo.
16. algunos ejes que
atraviesan toda la encíclica. Por ejemplo: la íntima relación entre los pobres
y la fragilidad del planeta, la convicción de que en el mundo todo está
conectado, la crítica al nuevo paradigma y a las formas de poder que derivan de
la tecnología, la invitación a buscar otros modos de entender la economía y el
progreso, el valor propio de cada criatura, el sentido humano de la ecología,
la necesidad de debates sinceros y honestos, la grave responsabilidad de la
política internacional y local, la cultura del descarte y la propuesta de un
nuevo estilo de vida.
20. Existen formas de
contaminación que afectan cotidianamente a las personas. La exposición a los
contaminantes atmosféricos produce un amplio espectro de efectos sobre la
salud, especialmente de los más pobres, provocando millones de muertes
prematuras. Se enferman, por ejemplo, a causa de la inhalación de elevados
niveles de humo que procede de los combustibles que utilizan para cocinar o
para calentarse. A ello se suma la contaminación que afecta a todos, debida al
transporte, al humo de la industria, a los depósitos de sustancias que
contribuyen a la acidificación del suelo y del agua, a los fertilizantes,
insecticidas, fungicidas, controladores de malezas y agrotóxicos en general. La
tecnología que, ligada a las finanzas, pretende ser la única solución de los
problemas, de hecho suele ser incapaz de ver el misterio de las múltiples
relaciones que existen entre las cosas, y por eso a veces resuelve un problema
creando otros.
21. Hay que considerar
también la contaminación producida por los residuos, incluyendo los desechos
peligrosos presentes en distintos ambientes. Se producen cientos de millones de
toneladas de residuos por año, muchos de ellos no biodegradables: residuos
domiciliarios y comerciales, residuos de demolición, residuos clínicos,
electrónicos e industriales, residuos altamente tóxicos y radioactivos. La
tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de
porquería.
23. numerosos estudios
científicos señalan que la mayor parte del calentamiento global de las últimas
décadas se debe a la gran concentración de gases de efecto invernadero (anhídrido
carbónico, metano, óxidos de nitrógeno y otros) emitidos sobre todo a causa de
la actividad humana. Al concentrarse en la atmósfera, impiden que el calor de
los rayos solares reflejados por la tierra se disperse en el espacio. Esto se
ve potenciado especialmente por el patrón de desarrollo basado en el uso
intensivo de combustibles fósiles, que hace al corazón del sistema energético
mundial. También ha incidido el aumento en la práctica del cambio de usos del
suelo, principalmente la deforestación para agricultura.
32. Los recursos de la
tierra también están siendo depredados a causa de formas inmediatistas de
entender la economía y la actividad comercial y productiva […] Las diversas
especies contienen genes que pueden ser recursos claves para resolver en el
futuro alguna necesidad humana o para regular algún problema ambiental.
34. Suele crearse un
círculo vicioso donde la intervención del ser humano para resolver una
dificultad muchas veces agrava más la situación. Por ejemplo, muchos pájaros e insectos
que desaparecen a causa de los agrotóxicos creados por la tecnología son útiles
a la misma agricultura, y su desaparición deberá ser sustituida con otra
intervención tecnológica, que posiblemente traerá nuevos efectos nocivos.
65. ¡Qué maravillosa
certeza es que la vida de cada persona no se pierde en un desesperante caos, en
un mundo regido por la pura casualidad o por ciclos que se repiten sin sentido!
El Creador puede decir a cada uno de nosotros: «Antes que te formaras en el
seno de tu madre, yo te conocía» ( Jr 1,5). Fuimos concebidos en el corazón de
Dios, y por eso « cada uno de nosotros es el fruto de un pensamiento de Dios.
(esta no tiene nada que ver con el agro, pero me resultó significativa).
66. …la existencia
humana se basa en tres relaciones fundamentales estrechamente conectadas: la
relación con Dios, con el prójimo y con la tierra. Según la Biblia, las tres
relaciones vitales se han roto, no sólo externamente, sino también dentro de
nosotros. Esta ruptura es el pecado. La armonía entre el Creador, la humanidad
y todo lo creado fue destruida por haber pretendido ocupar el lugar de Dios,
negándonos a reconocernos como criaturas limitadas. Este hecho desnaturalizó
también el mandato de «dominar» la tierra (cf. Gn 1,28) y de «labrarla y cuidarla
» (cf. Gn 2,15). Como resultado, la relación originariamente armoniosa entre el
ser humano y la naturaleza se transformó en un conflicto (cf. Gn 3,17-19).
67. Cada comunidad puede
tomar de la bondad de la tierra lo que necesita para su supervivencia, pero
también tiene el deber de protegerla y de garantizar la continuidad de su
fertilidad para las generaciones futuras. Porque, en definitiva, «la tierra es
del Señor» (Sal 24,1), a él pertenece «la tierra y cuanto hay en ella » (Dt
10,14). Por eso, Dios niega toda pretensión de propiedad absoluta: «La tierra
no puede venderse a perpetuidad, porque la tierra es mía, y vosotros sois
forasteros y huéspedes en mi tierra » (Lv 25,23).
94. Esto tiene
consecuencias prácticas, como las que enunciaron los Obispos de Paraguay: «Todo
campesino tiene derecho natural a poseer un lote racional de tierra donde pueda
establecer su hogar, trabajar para la subsistencia de su familia y tener
seguridad existencial. Este derecho debe estar garantizado para que su ejercicio
no sea ilusorio sino real. Lo cual significa que, además del título de
propiedad, el campesino debe contar con medios de educación técnica, créditos,
seguros y comercialización»
104. Pero no podemos
ignorar que la energía nuclear, la biotecnología, la informática, el
conocimiento de nuestro propio ADN y otras capacidades que hemos adquirido nos
dan un tremendo poder. Mejor dicho, dan a quienes tienen el conocimiento, y
sobre todo el poder económico para utilizarlo, un dominio impresionante sobre
el conjunto de la humanidad y del mundo entero. Nunca la humanidad tuvo tanto
poder sobre sí misma y nada garantiza que vaya a utilizarlo bien, sobre todo si
se considera el modo como lo está haciendo. Basta recordar las bombas ató-
micas lanzadas en pleno siglo XX, como el gran despliegue tecnológico ostentado
por el nazismo, por el comunismo y por otros regímenes totalitarios al servicio
de la matanza de millones de personas, sin olvidar que hoy la guerra posee un
instrumental cada vez más mortífero. ¿En manos de quiénes está y puede llegar a
estar tanto poder? Es tremendamente riesgoso que resida en una pequeña parte de
la humanidad.
114. Lo que está
ocurriendo nos pone ante la urgencia de avanzar en una valiente revolución
cultural. La ciencia y la tecnología no son neutrales, sino que pueden implicar
desde el comienzo hasta el final de un proceso diversas intenciones o
posibilidades, y pueden configurarse de distintas maneras. Nadie pretende
volver a la época de las cavernas, pero sí es indispensable aminorar la marcha
para mirar la realidad de otra manera, recoger los avances positivos y
sostenibles, y a la vez recuperar los valores y los grandes fines arrasados por
un desenfreno megalómano.
117. La falta de
preocupación por medir el daño a la naturaleza y el impacto ambiental de las
decisiones es sólo el reflejo muy visible de un desinterés por reconocer el
mensaje que la naturaleza lleva inscrito en sus mismas estructuras. Cuando no
se reconoce en la realidad misma el valor de un pobre, de un embrión humano, de
una persona con discapacitad –por poner sólo algunos ejemplos–, difícilmente se
escucharán los gritos de la misma naturaleza.
120. Dado que todo está
relacionado, tampoco es compatible la defensa de la naturaleza con la
justificación del aborto. No parece factible un camino educativo para acoger a
los seres débiles que nos rodean, que a veces son molestos o inoportunos, si no
se protege a un embrión humano aunque su llegada sea causa de molestias y
dificultades
129. Las economías de
escala, especialmente en el sector agrícola, terminan forzando a los pequeños
agricultores a vender sus tierras o a abandonar sus cultivos tradicionales. Los
intentos de algunos de ellos por avanzar en otras formas de producción más
diversificadas terminan siendo inútiles por la dificultad de conectarse con los
mercados regionales y globales o porque la infraestructura de venta y de
transporte está al servicio de las grandes empresas. Las autoridades tienen el
derecho y la responsabilidad de tomar medidas de claro y firme apoyo a los
pequeños productores y a la variedad productiva. Para que haya una libertad
económica de la que todos efectivamente se beneficien, a veces puede ser
necesario poner límites a quienes tienen mayores recursos y poder financiero.
Una libertad económica sólo declamada, pero donde las condiciones reales
impiden que muchos puedan acceder realmente a ella, y donde se deteriora el
acceso al trabajo, se convierte en un discurso contradictorio que deshonra a la
política. La actividad empresarial, que es una noble vocación orientada a
producir riqueza y a mejorar el mundo para todos, puede ser una manera muy
fecunda de promover la región donde instala sus emprendimientos, sobre todo si
entiende que la creación de puestos de trabajo es parte ineludible de su
servicio al bien común.
131. Quiero recoger aquí
la equilibrada posición de san Juan Pablo II, quien resaltaba los beneficios de
los adelantos científicos y tecnológicos, que «manifiestan cuán noble es la
vocación del hombre a participar responsablemente en la acción creadora de
Dios», pero al mismo tiempo recordaba que «toda intervención en un área del
ecosistema debe considerar sus consecuencias en otras áreas». 109 Expresaba que
la Iglesia valora el aporte «del estudio y de las aplicaciones de la biología
molecular, completada con otras disciplinas, como la genética, y su aplicación
tecnoló- gica en la agricultura y en la industria », aunque también decía
que esto no debe dar lugar a una «indiscriminada manipulación genética »que
ignore los efectos negativos de estas intervenciones. No es posible frenar la
creatividad humana. Si no se puede prohibir a un artista el despliegue de su
capacidad creadora, tampoco se puede inhabilitar a quienes tienen especiales
dones para el desarrollo científico y tecnológico, cuyas capacidades han sido
donadas por Dios para el servicio a los demás. Al mismo tiempo, no pueden dejar
de replantearse los objetivos, los efectos, el contexto y los límites éticos de
esa actividad humana que es una forma de poder con altos riesgos.
132. En este marco
debería situarse cualquier reflexión acerca de la intervención humana sobre los
vegetales y animales, que hoy implica mutaciones genéticas generadas por la
biotecnología, en orden a aprovechar las posibilidades presentes en la realidad
material. El respeto de la fe a la razón implica prestar atención a lo que la
misma ciencia biológica, desarrollada de manera independiente con respecto a
los intereses económicos, puede enseñar acerca de las estructuras biológicas y
de sus posibilidades y mutaciones. En todo caso, una intervención legítima es
aquella que actúa en la naturaleza «para ayudarla a desarrollarse en su línea,
la de la creación, la querida por Dios»
133. Es difícil emitir
un juicio general sobre el desarrollo de organismos genéticamente modificados
(OMG), vegetales o animales, médicos o agropecuarios, ya que pueden ser muy
diversos entre sí y requerir distintas consideraciones. Por otra parte, los
riesgos no siempre se atribuyen a la técnica misma sino a su aplicación
inadecuada o excesiva. En realidad, las mutaciones genéticas muchas veces
fueron y son producidas por la misma naturaleza. Ni siquiera aquellas
provocadas por la intervención humana son un fenó- meno moderno. La
domesticación de animales, el cruzamiento de especies y otras prácticas
antiguas y universalmente aceptadas pueden incluirse en estas consideraciones.
Cabe recordar que el inicio de los desarrollos científicos de cereales
transgénicos estuvo en la observación de una bacteria que natural y
espontáneamente producía una modificación en el genoma de un vegetal. Pero en
la naturaleza estos procesos tienen un ritmo lento, que no se compara con la
velocidad que imponen los avances tecnológicos actuales, aun cuando estos
avances tengan detrás un desarrollo científico de varios siglos.
134. Si bien no hay
comprobación contundente acerca del daño que podrían causar los cereales
transgénicos a los seres humanos, y en algunas regiones su utilización ha
provocado un crecimiento económico que ayudó a resolver problemas, hay dificultades
importantes que no deben ser relativizadas. En muchos lugares, tras la
introducción de estos cultivos, se constata una concentración de tierras
productivas en manos de pocos debido a «la progresiva desaparición de pequeños
productores que, como consecuencia de la pérdida de las tierras explotadas, se
han visto obligados a retirarse de la producción directa ». 113 Los más
frágiles se convierten en trabajadores precarios, y muchos empleados rurales
terminan migrando a miserables asentamientos de las ciudades. La expansión de
la frontera de estos cultivos arrasa con el complejo entramado de los
ecosistemas, disminuye la diversidad productiva y afecta el presente y el
futuro de las economías regionales. En varios países se advierte una tendencia
al desarrollo de oligopolios en la producción de granos y de otros productos
necesarios para su cultivo, y la dependencia se agrava si se piensa en la
producción de granos estériles que terminaría obligando a los campesinos a
comprarlos a las empresas productoras.
135. Sin duda hace falta
una atención constante, que lleve a considerar todos los aspectos éticos
implicados. Para eso hay que asegurar una discusión científica y social que sea
responsable y amplia, capaz de considerar toda la información disponible y de
llamar a las cosas por su nombre. A veces no se pone sobre la mesa la totalidad
de la información, que se selecciona de acuerdo con los propios intereses, sean
políticos, económicos o ideológicos. Esto vuelve difícil desarrollar un juicio
equilibrado y prudente sobre las diversas cuestiones, considerando todas las
variables atinentes. Es preciso contar con espacios de discusión donde todos
aquellos que de algún modo se pudieran ver directa o indirectamente afectados
(agricultores, consumidores, autoridades, científicos, semilleras, poblaciones
vecinas a los campos fumigados y otros) puedan exponer sus problemáticas o
acceder a información amplia y fidedigna para tomar decisiones tendientes al
bien común presente y futuro. Es una cuestión ambiental de carácter complejo,
por lo cual su tratamiento exige una mirada integral de todos sus aspectos, y
esto requeriría al menos un mayor esfuerzo para financiar diversas líneas de
investigación libre e interdisciplinaria que puedan aportar nueva luz.
139. Es fundamental
buscar soluciones integrales que consideren las interacciones de los sistemas
naturales entre sí y con los sistemas sociales. No hay dos crisis separadas,
una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental.
Las líneas para la solución requieren una aproximación integral para combatir
la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente para
cuidar la naturaleza.
171. La estrategia de
compraventa de «bonos de carbono» puede dar lugar a una nueva forma de especulación,
y no servir para reducir la emisión global de gases contaminantes. Este sistema
parece ser una solución rápida y fácil, con la apariencia de cierto compromiso
con el medio ambiente, pero que de ninguna manera implica un cambio radical a
la altura de las circunstancias. Más bien puede convertirse en un recurso
diversivo que permita sostener el sobreconsumo de algunos países y sectores.
180. la acción política
local puede orientarse a la modificación del consumo, al desarrollo de una
economía de residuos y de reciclaje, a la protección de especies y a la
programación de una agricultura diversificada con rotación de cultivos. Es
posible alentar el mejoramiento agrícola de regiones pobres mediante
inversiones en infraestructuras rurales, en la organización del mercado local o
nacional, en sistemas de riego, en el desarrollo de técnicas agrícolas
sostenibles. Se pueden facilitar formas de cooperación o de organización
comunitaria que defiendan los intereses de los pequeños productores y preserven
los ecosistemas locales de la depredación. ¡Es tanto lo que sí se puede hacer!
195. El principio de
maximización de la ganancia, que tiende a aislarse de toda otra consideración,
es una distorsión conceptual de la economía: si aumenta la producción, interesa
poco que se produzca a costa de los recursos futuros o de la salud del
ambiente; si la tala de un bosque aumenta la producción, nadie mide en ese
cálculo la pérdida que implica desertificar un territorio, dañar la
biodiversidad o aumentar la contaminación. Es decir, las empresas obtienen
ganancias calculando y pagando una parte ínfima de los costos. Sólo podría
considerarse ético un comportamiento en el cual «los costes económicos y
sociales que se derivan del uso de los recursos ambientales comunes se reconozcan
de manera transparente y sean sufragados totalmente por aquellos que se
benefician, y no por otros o por las futuras generaciones»
* * *
246. Después de esta
prolongada reflexión, gozosa y dramática a la vez, propongo dos oraciones, una
que podamos compartir todos los que creemos en un Dios creador omnipotente, y
otra para que los cristianos sepamos asumir los compromisos con la creación que
nos plantea el Evangelio de Jesús.
Oración por nuestra
tierra
Dios omnipotente, que
estás presente en todo el universo y en la más pequeña de tus criaturas, Tú,
que rodeas con tu ternura todo lo que existe, derrama en nosotros la fuerza de
tu amor para que cuidemos la vida y la belleza. Inúndanos de paz, para que
vivamos como hermanos y hermanas sin dañar a nadie. Dios de los pobres,
ayúdanos a rescatar a los abandonados y olvidados de esta tierra que tanto
valen a tus ojos. Sana nuestras vidas, para que seamos protectores del mundo y
no depredadores, para que sembremos hermosura y no contaminación y destrucción.
Toca los corazones de los que buscan sólo beneficios a costa de los pobres y de
la tierra. Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa, a contemplar admirados,
a reconocer que estamos profundamente unidos con todas las criaturas en nuestro
camino hacia tu luz infinita. Gracias porque estás con nosotros todos los días.
Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha por la justicia, el amor y la paz.
Oración cristiana con la
creación
Te alabamos, Padre, con
todas tus criaturas, que salieron de tu mano poderosa. Son tuyas, y están
llenas de tu presencia y de tu ternura. Alabado seas. Hijo de Dios, Jesús, por
ti fueron creadas todas las cosas. Te formaste en el seno materno de María, te
hiciste parte de esta tierra, y miraste este mundo con ojos humanos. Hoy estás
vivo en cada criatura con tu gloria de resucitado. Alabado seas. 186 Espíritu
Santo, que con tu luz orientas este mundo hacia el amor del Padre y acompañas
el gemido de la creación, tú vives también en nuestros corazones para
impulsarnos al bien. Alabado seas. Señor Uno y Trino, comunidad preciosa de
amor infinito, enséñanos a contemplarte en la belleza del universo, donde todo
nos habla de ti. Despierta nuestra alabanza y nuestra gratitud por cada ser que
has creado. Danos la gracia de sentirnos íntimamente unidos con todo lo que
existe. Dios de amor, muéstranos nuestro lugar en este mundo como instrumentos
de tu cariño por todos los seres de esta tierra, porque ninguno de ellos está
olvidado ante ti. Ilumina a los dueños del poder y del dinero para que se
guarden del pecado de la indiferencia, amen el bien común, promuevan a los
débiles, y cuiden este mundo que habitamos. Los pobres y la tierra están
clamando: Señor, tómanos a nosotros con tu poder y tu luz, para proteger toda
vida, para preparar un futuro mejor, para que venga tu Reino de justicia, de
paz, de amor y de hermosura. Alabado seas. Amén.
Dado en Roma, junto a
San Pedro, el 24 de mayo, Solemnidad de Pentecostés, del año 2015, tercero de
mi Pontificado.
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